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Telecomunicaciones

Desafíos y Oportunidades para el Despliegue de Infraestructura Digital en Países Latinoamericanos

Latinoamérica, una región de vasto potencial y diversidad, se encuentra en el desafío de acelerar su digitalización para potenciar su desarrollo socioeconómico. Sin embargo, el despliegue y expansión de infraestructura digital para aprovechar la revolución de la información enfrenta numerosos desafíos y, a su vez, propone oportunidades únicas. Desafíos y Oportunidades para el Despliegue de Infraestructura Digital en Países Latinoamericanos Las empresas de proveedoras de infraestructura digital y telecomunicaciones operando en Latinoamérica se encuentran frente a un escenario de desafíos y oportunidades sin precedentes en lo que respecta al despliegue de infraestructura digital. Desde acceso y asequibilidad hasta educación y formación técnica, estos actores clave en la digitalización de la región enfrentan un camino con retos pero prometedor. Una de las barreras más grandes para el despliegue de infraestructura digital es el acceso limitado a internet y su asequibilidad. En varios países latinoamericanos, la conectividad se concentra en las áreas urbanas, dejando zonas rurales y comunidades más pobres o aisladas al margen. Para las empresas de proveedoras de infraestructura digital o de telecomunicaciones, conectar estas áreas puede representar un desafío costoso. Sin embargo, esto también abre una oportunidad para explorar nuevas formas de proporcionar acceso a internet, como el uso de tecnologías inalámbricas de largo alcance o colaboraciones público-privadas para compartir los costos. Por otra parte, la inversión y financiación en infraestructura digital son generalmente limitadas en la región. Las empresas proveedoras de infraestructura digital y telecomunicaciones a menudo enfrentan obstáculos burocráticos y falta de incentivos para invertir en infraestructura, especialmente en áreas menos pobladas. Sin embargo, en la cara opuesta de este desafío se presenta una oportunidad económica importante. Al desplegar infraestructura digital, estas empresas pueden generar empleo y fomentar el crecimiento económico, especialmente en un momento en que la demanda de conectividad está aumentando. Además, conviven con regulaciones obsoletas que pueden frenar la innovación y el despliegue de nuevas tecnologías. Las leyes de telecomunicaciones en muchos países latinoamericanos fueron establecidas antes del auge de internet y no se han actualizado para reflejar los cambios tecnológicos. Al mismo tiempo, esta situación pone de manifiesto la necesidad de modernizar las leyes, lo cual puede abrir un nuevo espacio para la negociación en cuanto a beneficios tanto para las empresas como para los usuarios. Por último, la falta de educación y formación técnica en áreas de computación y tecnología digital puede limitar la capacidad de las empresas de telecomunicaciones para encontrar y contratar personal calificado. Sin embargo, esto también destaca la oportunidad de las empresas de colaborar con instituciones educativas y gubernamentales para crear programas de formación y capacitación que preparen a los trabajadores para los trabajos del futuro. Ver todas notas relacionadas En resumen, a pesar de los desafíos, las empresas de telecomunicaciones en Latinoamérica desempeñan un papel esencial en el despliegue de infraestructura digital, generando inclusión, impulso económico y un escenario propicio para la innovación. Para ello, será esencial que estas empresas, en colaboración con los gobiernos y otras partes interesadas, aborden dichos desafíos y aprovechen las oportunidades presentes.

Telecomunicaciones

El acceso a Internet un derecho humano básico

El Proyecto de Ley ingresado en el año 2018 e iniciado por mensaje de la ex Presidenta de la República, señora Michelle Bachelet Jeria, titulado “Para reconocer el acceso a internet como un servicio público de telecomunicaciones”, Boletín 11632-15(S), mucho antes de iniciar el confinamiento, la pandemia y los efectos sociales del COVID, donde el acceso a Internet se hizo más evidente. El Proyecto de Ley busca facilitar el acceso a Internet a la ciudadanía en todo el territorio nacional. El texto debe ser claro en disminuir las barreras que aparezcan en el sector, buscando soluciones regulatorias que faciliten el desarrollo y despliegue de infraestructura digital y las redes de servicios de telecomunicaciones, propiciando la neutralidad tecnológica y la convergencia de servicios. Asimismo, se velará para que los concesionarios puedan asegurar un servicio continuo y de calidad, incluso bajo circunstancias de criticidad. Hoy es el momento oportuno para repensar nuestra arquitectura normativa y legislativa que promueva el acceso a Internet y la conectividad. Hoy es Internet, pero mañana puede ser otra tecnología que nos conecte, como un servicio esencial, básico, y como columna vertebral para la integración de la vida social y económica del país. Mucho antes, pero la pandemia de Covid-19 puso aún más de manifiesto las sorprendentes desigualdades en el acceso a internet y la asequibilidad en todo el mundo, y Chile es reflejo de ello. Sin acceso a dispositivos y una conectividad significativa, miles de chilenos corren el riesgo de quedar fuera de los mínimos sociales que implica no estar conectado: sin información vital sobre salud y seguridad, sin poder trabajar desde sus casas, sin oportunidad de aprendizaje en línea y sin la posibilidad de expresar sus puntos de vista y participar en el comercio electrónico. Internet no es un lujo, es una necesidad, es una demanda social, y su acceso es un derecho humano básico. No acceder a internet no es solo no acceder a servicios, sino que es coartar la participación social en la vida democrática de las personas. Los no conectados no tienen posibilidad de influir y controlar a sus representantes. La Asamblea General de las Naciones Unidas, en el año 2011, declaró el acceso a internet como un derecho humano, por ser una herramienta que favorece el crecimiento y el progreso de la sociedad en su conjunto, además de ser indispensable para la obtención de otros derechos. Nunca antes había sido tan importante la necesidad de cerrar la brecha digital. Hoy más que nunca el porvenir de miles de ciudadanos depende de estar conectados o no. Tenemos que tomar medidas, una de ellas, y coincidir en un principio, en una definición común, un punto de partida, es que Internet sea interpretada como un servicio público de telecomunicaciones. Esto implica una mayor participación del Estado, de sus instituciones, instrumentos, incentivos, subsidios y promoción, para poner en primera línea la prioridad del acceso a Internet. Se requiere de una nueva arquitectura y normativa de este sector, que cada vez es más transversal y menos sectorial, que requiere una nueva relación en asociaciones público-privadas entre el Estado y las industrias, para acelerar la entrega de acceso asequible y asegurar una conectividad confiable a áreas y poblaciones desatendidas y desprotegidas. Chile, en datos agregados y auto reportados, presenta uno de los mejores indicadores de acceso, penetración y uso en la región. Sin embargo, de manera desagregada, se resalta la falta de conectividad, problemas de cobertura y brechas por ruralidad, género, edad e ingresos. Hasta ahora hemos avanzado, pero a pesar de este importante aumento, aún persiste una profunda desigualdad en el acceso de aquellos lugares que no son comercialmente atractivos. Reconocer al acceso a internet como un servicio público de telecomunicaciones va en esa dirección, elevando con ello su estatus y permitiendo el ejercicio de los derechos asociados, como la obligatoriedad en la prestación en las zonas de servicios de las concesionarias, así como asegurar una garantía respecto de su prestación continua, de calidad y en las condiciones contratadas. Aun así, el texto debe ser explícito en promover la neutralidad tecnológica, la convergencia de servicios, la compartición y el despliegue de infraestructura, así como la institucionalidad adecuada. La ley debe fijar su atención en la universalidad, y aún más en el acceso a Internet como un servicio de carácter esencial, con el fin de propender, garantizar y asegurar la prestación del servicio de manera eficiente, continua y permanente. Esto permitiría la conectividad, especialmente para la población que, debido a su condición social, económica, étnica, de género y edad, se encuentre en situación de vulnerabilidad urbana, rural y en zonas apartadas y de difícil acceso. Es clave promover la neutralidad de las redes y la convergencia tecnológica y de contenidos para que todos puedan conectar desde cualquier dispositivo, sin distinción, promoviendo mejores usos, servicios y ahorros para la ciudadanía. Esto es fundamental para la inclusión digital. Chile tiene un problema de sobreburocracia en el sector de las telecomunicaciones. Si una comunidad quiere contar con servicios móviles o fijos, el permiso y la autorización pueden tardar un año y medio. Esta tramitología está impidiendo que nuestros ciudadanos se conecten a tiempo y aseguren un bienestar digital digno. El silencio administrativo positivo debe estar especificado en la ley, con plazos definidos y perentorios. Durante la pandemia, países como Perú y Brasil han establecido plazos de no más de 15 días y han logrado impulsar la conectividad en escuelas rurales, postas rurales y comunidades indígenas. No solo hablamos de que el servicio sea esencial, sino que también la conexión de la comunidad sea imprescindible. Es estratégico, por tanto, facilitar y contar con un plan de despliegue de infraestructura digital y permitir el uso de servidumbre legal, aspectos clave para llegar con más y mejor infraestructura en un país que actualmente consume 19 gigas al mes de la red móvil y 600 gigas al mes de la red fija, muy por encima de la media de los países de la OCDE.

Infraestructura digital

Internet como servicio público

En las últimas décadas en nuestro país y en el mundo en general, Internet ha experimentado un crecimiento sin precedentes y se ha convertido en una herramienta que se encuentra presente en casi todos los aspectos de la vida moderna.  Internet ha ido evolucionado rápidamente para convertirse en una plataforma de información, entretenimiento, comercio y redes sociales que ha transformado la vida cotidiana de millones de personas. OCDE: Internet como servicio público Dentro de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el desarrollo de Internet ha sido clave para impulsar la economía y aumentar la calidad de vida de sus habitantes. En un contexto en el que el acceso a la red se considera cada vez más esencial, muchos gobiernos han reconocido la importancia de Internet como un servicio público necesario para garantizar la igualdad de oportunidades y promover el desarrollo económico-social. El surgimiento de políticas públicas y regulaciones orientadas a expandir la conectividad y aumentar la accesibilidad a Internet ha sido una tendencia recurrente en los países de la OCDE. Los gobiernos han implementado programas para fomentar la infraestructura digital y la conectividad rural, con el objetivo de eliminar la brecha digital y permitir que todas las personas, independientemente de su ubicación geográfica o nivel socioeconómico, puedan disfrutar de los beneficios de la red. La neutralidad de la red también ha sido un tema relevante en el análisis del desarrollo de Internet como servicio público en países de la OCDE. Asegurar que todos los usuarios tengan acceso a igual velocidad y calidad de conexión, sin discriminación o restricciones por parte de los proveedores de servicios de Internet, es fundamental para mantener la equidad y garantizar la libertad de expresión en línea. Muchos países han implementado políticas para proteger la neutralidad de la red y evitar posibles abusos por parte de las empresas proveedoras de servicios. En cuanto a la privacidad y seguridad en línea, los países de la OCDE han desarrollado regulaciones y marcos legales para proteger los datos personales y promover un entorno seguro en Internet. La protección de la privacidad se ha convertido en una preocupación creciente, especialmente con el aumento de amenazas como el robo de identidad y el ciberdelito. Por lo tanto, es fundamental que los gobiernos promuevan y regulen prácticas adecuadas de seguridad en línea para proteger a los usuarios y garantizar su confianza en el uso de Internet como servicio público. Algunos de los factores clave que han influido en el desarrollo de Internet como servicio público en los países de la OCDE, son: De esta manera, la combinación de los múltiples factores mencionados anteriormente han influido de manera directa en los países de la OCDE para considerar Internet como servicio público.  Sin embargo, a pesar de los avances significativos alcanzados en la mayoría de los países de la OCDE en términos de desarrollo de Internet como servicio público, aún existen desafíos por superar. Por ejemplo, la brecha digital persiste en algunas áreas rurales y entre diferentes grupos socioeconómicos. Además, el acceso asequible a Internet sigue siendo un problema en algunos países, lo que limita las oportunidades para quienes no pueden permitirse una conexión de calidad. En Chile, recientemente destacado por la OCDE como uno de los diez países que cuentan con mayor despliegue de fibra óptica, se encuentra en discusión legislativa el proyecto de ley de Internet como servicio público, es decir, que sea considerado servicio como el agua y la electricidad. El proyecto de ley tiene como objetivo asegurar el acceso igualitario a Internet por medio de la disponibilidad y calidad para todos sus habitantes. Asimismo, el proyecto busca reducir la brecha digital existente en zonas rurales que hoy no cuentan con acceso Internet, y también establecer principios como la neutralidad de la red. Actualmente el proyecto se encuentra en el Senado para su discusión y posterior aprobación aprobación. En suma, el desarrollo de Internet como servicio público en los países de la OCDE y en Chile ha sido un proceso dinámico y en constante evolución. Los esfuerzos por garantizar la conectividad, promover la neutralidad de la red y proteger la privacidad y seguridad en línea son elementos clave en este proceso. A pesar de los desafíos pendientes, el desarrollo de Internet como servicio público sigue siendo una prioridad para los gobiernos de la OCDE en aras de promover la igualdad de oportunidades y el desarrollo socioeconómico sostenible. idikotalampung.org idikotakarawang.org idikotatidore.org idikotasorong.org

Infraestructura digital

La industria del data center en España y en America Latina

El evento <<La industria del data center en España y en América Latina y el Caribe “Una visión compartida y de futuro”>> realizado el martes 26 de junio en el auditorio del ICEX en Madrid, España. Con un formato de paneles se discutieron diversos temas, desde eficiencia y sostenibilidad, hasta formación y perfiles profesionales, pasando por otros aspectos ligados a la regulación de la industria de los data center. La industria del data center en España y en America Latina Desde la ciudad madrileña se destacó el crecimiento de la industria de centros de datos en estas áreas y la necesidad de proyectar soluciones a los desafíos de los centros de datos, como el consumo de energía y el impacto ambiental. La industria de los data center enfatizó la necesidad de contar con la colaboración público privada para abordar estos desafíos y promover prácticas sostenibles. En el evento «la industria del data center en España y en America Latina» la industria española se ha convertido en un referente en el desarrollo y operación de centros de datos, en el último periodo ha atraído una creciente inversión y generación de empleos. De esta manera, la industria del data center se abre camino contribuyendo a la transformación digital de la economía española y en su capacidad de competir a nivel internacional. El modelo de centro de datos español actualmente se considera un ejemplo para exportar a los países latinoamericanos, donde existe una demanda creciente de estas instalaciones. Entre los organizadores del evento se encontraba el Gobierno de España, Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Spain DC “Asociación Española de Data Center” de reciente creación que tiene como objetivo impulsar la industria de los centros de datos de España, algo muy similar, a lo realizado actualmente por la Cámara Chilena de Infraestructura Digital que agrupa a gran parte de la industria del data center del país. slot gacor slot gacor jacktoto slot online jacktoto jacktoto toto slot jacktoto jacktoto jacktoto

Logo camara chilena de infraestructura digital
Colaboración pública / privada

Infraestructura digital para Chile

Hace unos días la OCDE daba a conocer que Chile está dentro las principales naciones que consumen datos por persona. Efectivamente, nuestro país pasó de 3.4GigaByte (GB) mensual por abonado en el año 2017 a 6.6GB mensual por abonado a diciembre 2018. En la misma semana, aparecían tres informes diferentes, uno que indicaba a Chile como el país donde más barato es el Gigabyte en toda la región (US$1,87), el otro, que sitúa en Chile a los proveedores de Internet banda ancha fija como los más rápidos de toda América Latina (58.08 Mb/s) y, un tercero, que instala a Chile con el mayor gasto per capita en comercio online en la región con US$314 dólares por persona. Chile es líder digital en América Latina; sin embargo, comparaciones de este tipo no son del todo suficientes. Lo eran cuando la difusión tecnológica y los procesos económicos y sociales podían ser categorizados en momentos estáticos y tiempos pausados de maduración. Hoy, las exigencias del “tiempo real” y las instantaneidades de los procesos se determinan por la calidad de las infraestructuras digitales que habilita, entre algunas cosas, la importación y exportación de servicios, las compras de productos y el acceso a conocimiento; las operaciones en línea; las prácticas y usos sociales; la ciudadanía digital; la capacidad de diversificación y sofisticación de la matriz productiva; la eficacia del Estado; el comercio nacional e internacional, los flujos urbanos e interurbanos, las empresas y las formas de organización del trabajo y los desafíos de la Cuarta Revolución Industrial. Hoy nuestro país tiene un significativo despliegue de redes de fibra óptica junto a la localización de torres, antenas, macro y micro sitios, la que debe ser estimulada y potenciada en su capilaridad, en más alta velocidad y condiciones de resiliencia física, disponibilidad, capacidad, cobertura, calidad, eficiencia, seguridad y acceso para toda la población, pues será la infraestructura digital de comunicaciones de datos la condición diferenciadora entre la fortaleza y capacidad de Chile y los demás. La evidencia que existe es que el consumo de datos crece más de la mitad por ciento cada año, y ante esta gran demanda es que la infraestructura digital, la horizontal y vertical, es una condición habilitante e imprescindible para el desarrollo digital del país. Los usuarios cada año demandan más velocidad de acceso, pero a un menor precio, lo que hace redoblar la inversión en infraestructura al ritmo y cobertura requerida, en redes redundantes para asegurar la resiliencia que es un requerimiento esencial para la disponibilidad del servicio de sistemas en línea, nube y servicios críticos públicos y privados. 5G, o el nuevo paradigma de las telecomunicaciones móviles, permitirá voluminosas transmisiones de datos en escasos milisegundos, lo que posibilitará desarrollos industriales y la construcción de una malla de interconexiones necesaria para sostener Internet de las Cosas, robotización, virtualización, aplicaciones verticales, Data Center, Cloud, y paralelamente consolidar el ciclo de 4G y aumentar el acceso a Internet de banda ancha fija, será por el impresicindible crecimiento de la infraestructura digital. Estamos ante una nueva arquitectura de la infraestructura en red que permitirá: redes ultra densas para el eficente desempeño de 5G; fibra óptica masiva, a gran escala, con soluciones de ultima milla y más cercana al hogar inalámbricas, alámbricas y FTTH; micro sitios y mayor densidad de radio bases. Asimismo, una red 5G necesitará 60 Small Cells para 2.5Kms2, 10 veces más fibra óptica, soluciones DAS y más amperaje eléctrico; RAN en Cloud, separacion funcional entre recursos remotos y compartidos, anclaje de tecnologias emergentges como SDN (Software Defined Networking) NFV (Networking Function Virtualization) MEC (Mobile Edge Computing) FC (Fog Computing); Carrier Grade (hardware y software fiables); Virtualizacion de la red y gestión de servicios; irrupción de WIFI 6 por el aumento de tráfico de datos móviles y velocidades multiplicadas por diez. Enfrentar la evolución en el aumento del tráfico de datos requiere introducir más espectro en el mercado y, paralelamente, aumentar la inversión y despliegue de fibra óptica, territorial y de última milla; además de la actualización de la política de infraestructura y modernizar las regulaciones obsoletas. La industria móvil necesita sí o sí de la infraestructura de fibra óptica para las radiobases y las small cells. A su vez ambos mundos (fijo/móvil) requieren de la industria de la energía para soportar sus servicios y las tres industrias requieren de políticas públicas y regulaciones que les facilite responsablemente el despliegue de infraestructura. El despliegue de infraestructura es vital para lo que viene. En la banda 700MHz se necesita 1 radiobase para 12Km; en la banda 2.6GHz se necesitan 16 radiobases para 3km. Mientras que sobre 3.0Ghz se requiere instalar una red de small cells distribuidas por las ciudades cada 100 metros, ya que estas ondas tienen poca penetración y alcance (corta longitud de onda), y parte de esa localización será en bienes e infraestructura pública. El aumento de tráfico de datos necesitará aumentar los recursos en infraestructuras con inversiones en todos los dominios de la red, desde espectro hasta las redes de acceso. La inversión proyectada es cinco veces la inversión anual del sector, es decir en los próximos cinco años del orden de US$24.800 millones para construir el piso de la nueva generación, redes para absorver el aumento de demanda de datos, asegurar la calidad y los niveles de servicio y disminuir la brecha de banda ancha fija en toda la población. Para que esto suceda, además de promover la inversión del sector, y dado que es más complejo tender una red de fibra óptica y aún más instalar sistemas radiantes, es que se debe avanzar en un modelo claro de despliegue de infraestructura, junto al Estado y sus agencias, Telecomunicaciones, Obras Públicas, Bienes Nacionales; más la participación activa de los Municipios, más otros actores, con el fin de estandarizar procedimientos (ubicación, permisos, recepción) y tiempos que viabilicen los recursos del sector y concluir con una estrategia clara, efectiva, sustentable y sostenida que brinde las certezas a todo el ecosistema digital y propicie el desarrollo económico, social y productivo de

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